pan-venta-callejeraEl pan que se produce en los distintos departamentos del país se elabora con un 50 por ciento de harina proveniente de Argentina, país que decidió en los últimos días restringir la exportación de ese producto, lo cual preocupa a los panificadores bolivianos que piden al gobierno de Evo Morales prever esta situación. El secretario ejecutivo de la Confederación de Panificadores de Bolivia, Daniel Lamas, dijo que el país siempre dependió de la harina argentina para la producción de pan de batalla y; ahora, con la prohibición que dictó la presidenta Cristina Fernández la situación se torna complicada. Indicó que hasta antes de la restricción el pan era elaborado con 50 por ciento de harina del vecino país y el otro 50 por ciento con harina distribuida por la estatal Empresa de Apoyo a la Producción (EMAPA). El dirigente sindical demandó al gobierno nacional tomar los recaudos necesarios y ver otras fuentes de provisión de harina que no sea Argentina, ya que de no haber ese insumo para elaborar pan se prevé una escasez generalizada de ese producto de consumo masivo. “Queramos o no siempre hemos dependido de la harina argentina, si no se toman las previsiones la escasez de pan se generaría en todo el país, porque hasta ahora estamos produciendo pan con harina de Emapa, y no podemos acceder a otra harina porque es muy cara y no alcanza nuestra hoja de costos”, enfatizó Lamas. Según datos facilitados por la jefa de la Unidad de Estadística del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE), Ximena León, en los últimos años el país importó de Argentina el 99 por ciento de la harina para cubrir la demanda interna, el 0,4 por ciento de Uruguay y 0,1 por ciento de los Estados Unidos.

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