Setenta y cinco hectáreas de tomate y sandía se perdieron en el municipio de Omereque, municipio en el que, además, el 70 por ciento de los más de 2.000 productores dejó el cultivo de esa verdura debido a la sequía que azota la región.

El alcalde, Héctor Arce, informó que esta situación ha causado la escasez del tomate, provocando, a su vez, la subida del precio y el incentivo para el ingreso de producto de contrabando de Perú.

Arce indicó que este año sólo se sembraron 50 hectáreas de las 250 de tomate que se suelen sembrar habitualmente.

“De los que han sembrado se les ha arruinado, de uno que otro a resultado, de los que han llevado agua en cisterna han logrado cosechar un poco, del resto se ha perdido”, dijo.

En el mercado la cuartilla de esta verdura se vende desde 14 bolivianos, pero el precio comenzó a bajar porque se trae de contrabando del Perú, dijo Arce.

El Alcalde explicó que en esta época del año el tomate debería cotizarse en 40 bolivianos la caja, pero ésta llegó a 100 y 120. Lo mismo pasa con la sandía: el costo de un camión de esta fruta llegó hasta 18 mil bolivianos cuando debería costar entre 5 mil y 6 mil.

Según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), la producción de tomate en el año agrícola 2015-2016 fue de 61.531 toneladas y su importación alcanzó a 6.943 toneladas, es decir, se importa 11,28 por ciento de lo que se produce.

Sólo hasta febrero de este año, se importó legalmente 458.466 kilos de tomate de Perú, pero en 2018 la cifra por este concepto llegó a 3,8 millones de kilos por un monto de 473.387 dólares. El Alcalde, sin embargo, cree que entra  otra gran cantidad de forma ilegal.

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