Puerto Suárez se moviliza

Luego del anuncio de la compañía india Jindal de rescindir el contrato de riesgo compartido con Bolivia, para la explotación de hierro en el cerro del Mutún, el Comité de Defensa del Mutún proyecta la realización de una marcha que, según su dirigencia, puede asemejarse a la de los indígenas del TIPNIS.

“Aquí, los trabajadores se encuentran desesperados y están proyectando una marcha como la del TIPNIS, a ver si el Gobierno los escucha. Vemos que las fuentes de trabajo que genera esa empresa van a dejar un tremendo vacío. Hay mucha gente de la población civil que se está ofreciendo para apoyar esta marcha logísticamente, con agua, víveres y lo que sea necesario”, declaró Nancy Monasterios, presidenta del Comité de Defensa del Mutún en Puerto Suárez.

Según Monasterios, la salida de la Jindal puede dejar sin fuentes de empleo a alrededor de 250 familias de Puerto Suárez y Santa Cruz. Agregó que los trabajadores de la Empresa Siderúrgica del Mutún (ESM) y el Comité aguardan los resultados de la reunión que se llevará a cabo hoy en el Comité Pro Santa Cruz, para analizar la eventual salida del país de la Jindal.

El viceministro de Minería, Freddy Beltrán, dijo a EFE que el Estado boliviano demandará a la empresa india un “resarcimiento por daños”, porque considera que se incumplieron los objetivos acordados en 2007, cuando se firmó un contrato para explotar la mitad de la mina e instalar una planta siderúrgica.

El presidente de la ESM, Ricardo Cardona, adelantó que el Gobierno boliviano pedirá a la compañía 600 millones de dólares, el monto que la Jindal se comprometió a invertir hasta 2012.

E n declaraciones a Página Siete, Cardona indicó que el directorio de la ESM se reunirá hoy y afirmó que hay la posibilidad de una renegociación del contrato con la firma india, “siempre y cuando exista voluntad”. El Gobierno tiene un plazo de 30 días para responder a las intenciones de la compañía.

Gonzalo Gutiérrez, de la oficina de prensa de la Jindal en Bolivia, dijo que ésta no recibió ningún tipo de respuesta o acercamiento de parte de Bolivia.

Mientras el Gobierno acusa a la firma india de no haber realizado las inversiones comprometidas en el contrato hasta la fecha, la Jindal alega que Bolivia incumplió lo pactado al no proveer la cantidad necesaria de gas para llevar adelante el proyecto, ni el área con todos los títulos saneados, libres de gravámenes y disponibles.

Ante el eventual término del contrato, la Gobernación de Santa Cruz anunció su interés por tomar las riendas del proyecto. “Hemos verificado que el Estado central es incapaz de administrar una empresa pública estratégica”, dijo el sábado Milton Miranda, subsecretario de Minas, Energía e Hidrocarburos.

“Se ha dicho que no es competencia de la Gobernación, pero hay que tomar una decisión. No se puede ilusionar a un pueblo por cinco años y después dejar todo así”, aseveró Monasterios.

Fuente: Página Siete

[ad#ad-2-300×250]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *