Estaba recluido en la cárcel de El Abra en Cochabamba por tres muertes. El brasileño es miembro del temido ‘Comando Vermelho’. La Policía continua movilizada para dar con su paradero.

Un cuarto de pollo fue el anzuelo del que se valió Marco André Magallaes Oliveira, alias “Maximiliano” para burlar a sus dos escoltas policiales y planificar su escape con tres miembros de su organización, de acuerdo a la versión oficial.

El brasileño, miembro del temido Comando Vermelho de su país, llegó de Cochabamba a las 14.45 al aeropuerto El Trompillo para asistir a la apertura de un juicio oral por la muerte de una pareja de esposos el pasado 25 de enero fijada a las 16.00 en el Palacio de Justicia.

En ese ínterin, Magallaes, que se encontraba con su esposa, convenció a sus custodios de hacer una “pascana” para comer en la pollería Kiky, ubicada en el 2do anillo, diagonal al monumento a la Madre India. Cuando los tres protagonistas se encontraban sentados en la mesa, aparecieron dos personas armadas y encañonaron a los uniformados advirtiéndoles que si se movían los aniquilaban, aseguró un informe policial.

Huyeron en un vehículo. Una testigo del restaurante relató que vio entrar a dos personas armadas y al poco salieron tres corriendo y abordaron un vehículo. “Al rato salieron los policías pero nada pudieron hacer porque los tres habían huido en un vehículo”, afirmó la mujer. Inmediatamente las unidades policiales se activaron por toda la ciudad y hasta anoche distintas unidades mantenían cercada las salidas de la ciudad y sitios donde creen que pudo haber huido el brasileño.

Su captura. Marco André fue arrestado la madrugada del pasado 20 de julio de 2011 en el interior de un inmueble de la avenida Ana Barba donde se lo encontró en poder de una ametralladora. Junto a él se detuvo a varios ciudadanos brasileños que posteriormente fueron liberados al no encontrarse culpabilidad alguna.

En una entrevista policial, “Maximiliano” como es apodado  en su país, admitió haber asesinado a sangre fría a los esposos Riquelme Soria Parada (46) y su mujer Roxana Áñez Aguilera (42), acribillados, con 22 tiros él y ella con 11, de una ametralladora, en el cuarto anillo de la avenida Virgen de Cotoca, por una supuesta deuda de 70 mil dólares por siete kilos de droga. Además, confesó el crimen de un ciudadano asiático. Se cree que el brasileño haya cambiado de aspecto e intente huir a su país vía aérea o terrestre.

Ministro advierte a policías

Advertencia. El ministro de Gobierno, Carlos Romero, desde Santa Cruz advirtió que si este hecho compromete a los miembros de la policía los mismos deberán “asumir su responsabilidad de manera individual y con la mayor drasticidad”.

Rastrillaje. 
La comandante de la Policía departamental, Lily Cortez, mencionó que a raíz del hecho se desplegó un operativo en Santa Cruz y otros departamentos para dar con el fugitivo.

Fuente: El dia

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