Investigación sigue su curso

El tránsito de vehículos se normalizó ayer en la ciudad después de una dura arremetida de policías para desbloquear las vías y la respuesta violenta de los radiotaxistas que impedían la circulación desde las 05:00.

La violencia, ejercida tanto por bloqueadores como por policías, fue la protagonista del tenso momento que duró la medida (tres horas y media), que tenía como objetivo obligar al alcalde Edwin Castellanos anular la ordenanza de restricción vehicular.

El uso de piedras, palos y gases lacrimógenos dio como resultado 31 choferes detenidos en la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc), 57 taxis dañados y un número indeterminado de policías y taxistas heridos.

Un agente de tránsito fue llevado a la clínica Los Olivos por la gravedad de sus contusiones y una grúa policial fue destrozada.

Algunos policías se dedicaron a dar golpes a los detenidos y a destruir retrovisores de los vehículos que ya se retiraban.

“Cómo no va a reaccionar un compañero cuando es testigo de cómo los policías, sin razón y al peor estilo de pandilleros, llegaron a destrozar vidrios, parabrisas y retrovisores de los vehículos detenidos, sin dar chance a dialogar”, relató el dirigente de la Asociación de Radio Móviles de Cochabamba (Aramco), Jhonny Gumucio.

El dirigente de los taxistas admitió que al calor de la rabia hubo excesos como los cometidos contra la grúa de tránsito que no se justifican.

Último informe

De acuerdo al último informe emitido por el teniente coronel Eduardo Aguilar Lazarte, director de la Felcc, de los 31 detenidos, 14 fueron puestos en libertad con citaciones para presentarse nuevamente, y 17 fueron remitidos al Ministerio Público por los delitos de lesiones graves, desacato y obstrucción al libre tránsito.

Según Aguilar, los detenidos han sido identificados plenamente y pasarán al juzgado para determinarse su situación jurídica en las siguientes horas.

Al final de la tarde, 12 taxistas quedaron detenidos, según el vicepresidente de Aramco, Johnny Gumucio, cuatro de los cuales son acusados por los destrozos provocados a la grúa y las agresiones al sargento chofer de la misma. Los cuatro tienen imputación penal y deben cumplir los requerimientos legales para obtener la libertad a través de medidas sustitutivas.

Los ocho que quedan deben completar sus declaraciones y, supuestamente, por razones de tiempo no pudieron salir ayer de la Felcc.

La fiscal de materia asignada para investigar los delitos cometidos durante el conflicto es Cinthia Prado, quien contó con la colaboración de los fiscales Mauricio Julio Quintana, Carla Darinka Trujillo y Sandra Nena Mercado. En ausencia de Prado, los fiscales colaboradores se negaron a dar declaraciones sobre la situación de los detenidos.

En su lugar, el presidente y vicepresidente de Aramco, Mauricio Leoni y Johnny Gumucio, respectivamente, reclamaron ante los medios que también se investigue el accionar de algunos policías durante los disturbios de ayer y que no sólo se persiga y condene a los taxistas.

Leoni explicó que la medida asumida y anunciada era pacífica y dijo que se hará una evaluación de los daños provocados a 57 vehículos para solicitar también el resarcimiento de los mismos.

Recordó que los taxistas tienen familias que mantener, muchos viven del día y sus vehículos no pueden permanecer en pésimas condiciones.

Entretanto, la vocera de la Alcaldía, Elba Morales, explicó que desde el momento que se cometieron delitos ya no corresponde al municipio de Cercado hacer algo o determinar algo.

Jornada violenta

Pelea

El enfrentamiento dejó decenas de heridos entre policías y conductores

Destrozos

Una grúa de la Unidad Operativa de Tránsito y varios taxis fueron dañados

LOS BLOQUEOS

Desde las 05:00 de ayer, los afiliados de Aramco bloquearon avenidas, puentes y calles de los alrededores de la ciudad. Los enfrentamientos con la Policía se registraron en las avenidas Blanco Galindo y Beijing, Capitán Ustariz y Perú, 6 de Agosto y Barrientos, el puente Huayna Kapac, entre otros. Por la zona norte, en las avenidas Villazón y Circunvalación, y en las rotondas de Muyurina y Recoleta, se observó una especie de juego “al gato y al ratón” entre policías y taxistas, unos desbloqueaban y otros retornaban a bloquear.

Fuente: Los Tiempos

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