No dejan pasar a funcionarios

La presidenta de la novena marcha indígena, Bertha Bejarano, manifestó este lunes que en tanto no se permita su ingreso a plaza Murillo para iniciar el diálogo con el Gobierno, no se permitirá el ingreso de funcionarios de la Vicepresidencia del Estado, donde se instaló una vigilia de marchistas desde la semana pasada. Medida de presión que afectó también el normal funcionamiento del Banco Central de Bolivia (BCB).

Desde tempranas horas esta mañana, los marchistas que estaban alojados en coliseo de la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA) se trasladaron a las calles Potosí, Ayacucho y a inmediaciones de la Vicepresidencia del Estado donde se instaló una vigilia desde el viernes pasado en demanda de un diálogo sin condicionamientos con el Gobierno.

“También somos bolivianos y le dijimos (al comandante de la policía) así como bolivianos tenemos derecho a ingresar a la plaza Murillo, en tanto eso no suceda la columna de la marcha no va dejar ingresar a los funcionarios de la vicepresidencia”, manifestó Bejarano.

En tanto, el presidente de la Subcentral TIPNIS, Fernando Vargas, denunció que el Gobierno busca dilatar el diálogo, pues en las últimas horas puso como condición la realización de la asamblea nacional de pueblos indígenas, supuestamente para elegir una nueva directiva de la Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia (CIDOB), desconociendo el liderazgo de Adolfo Chávez.

“Nosotros mandamos una última nota ese día que vinimos y se nos respondió que se reunirán después de realizar la gran asamblea nacional de pueblos indígenas, donde se elige una nueva directiva, lo que de acuerdo al estatuto es ilegal y no corresponde, por lo tanto creemos que el Gobierno quiere tener una nueva directiva de la CIDOB, es algo que no pude ser porque nosotros respetamos las estructuras de la CIDOB”, manifestó el dirigente indígena.

Respecto a la realización de la consulta previa para el 20 de julio como anunciaron algunas autoridades de Gobierno, Fernando Vargas adelantó que las comunidades que habitan el Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure (TIPNIS), se encuentran organizadas y en estado de alerta para impedir el ingreso de funcionarios y evitar que se lleve a cabo la consulta.

El ministro de Gobierno, Carlos Romero, rubricó la noche del sábado pasado un pacto con la dirigencia del Consejo Regional T’simane-Mosetene, que derivó en incidentes y la intervención de dos fiscales dentro del coliseo universitario de la UMSA, donde están albergados 1329 indígenas que marcharon a la urbe paceña en defensa del TIPNIS.

El documento pactado consta de diez puntos y hace referencia a programas en el área productiva, de salud, educación, turismo, telefonía móvil, entre otros. Romero denunció en entrevista con medios oficiales, que indígenas liderados por Adolfo Chávez impiden que los que firmaron el acuerdo abandonen La Paz y vuelvan a sus regiones.

Fuente: ANF

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