Sorprende a un Bolívar confiado

El partido de ayer lo ganó el técnico Mauricio Soria, aunque él asegura que todo el mérito es de los jugadores, que es muy cierto. Sin embargo Soria supo subsanar sus vacíos por los laterales; pudo leerle bien el partido a Bolívar y dispuso el ingreso de Rojas de inicio y copó el medio campo. Su mayor virtud fue la de seguir fiel al esquema de 3 delanteros y 3 defensas que lo liquidó el domingo pasado y en vez de morir vivió en su ley.

Ahora Wilstermann es otra vez campeón. En realidad dejó la Liga como campeón de la Primera División y campeón del Torneo de Invierno; y volvió como campeón.

El primer tiempo Wilster fue simplemente casi perfecto en la marca; generó fútbol y cuando pudo definió. Primero con De Francesco a los 17’ y después con pase del mismo argentino y una definición de un Andrada (71’) siempre prolijo. En la segunda parte Zanotti, Zenteno y Amador que fueron impecables volvieron a hacerlo, salvo en el gol de Cantero (88’). Sin embargo el mérito de una victoria que parecía casi imposible es de todo un equipo que se mató en el césped.

Wilstermann desdibujó a un Bolívar que parecía todopoderoso y lo sorprendió en su cancha. El “rojo” sacó su casta de campeón y se hizo grande como sabe hacerlo, con público en contra. Como recientemente en Sucre, como hace 12 años en Trinidad. Soria le ganó el partido a un apergaminado Portugal y ahora vuelve a ser campeón. El objetivo “aviador” es la Liga, pero este es el mejor inicio.

MINUTO 90

MAURICIO SORIA

DT Wilstermann

Creo que estos jugadores se merecen todo. Lo planificado para hoy lo hicimos bastante bien. Ahora hay que resolver nuestras dificultades para encarar el torneo de la Liga que es lo que más nos importa. Analizamos a Bolívar y gracias a Dios nos aplicamos bien y ganamos.

RICHARD ROJAS

Wilstermann

El experimentado volante cochabambino dio una lección de buen fútbol, estuvo impecable tanto en la marca como en el ataque. Además cuando Bolívar tomó las riendas para generar fútbol y evitar las embestidas locales. Rojas tiene aún mucho más para seguir dando.

HUGO SUÁREZ

Wilstermann

Suárez fue simplemente espectacular. Tapó tres penales, tuvo dos tapadas increíbles y se hizo nuevamente figura. El argentino De Francesco, con un golazo y una asistencia de gol, brilló. Sin embargo el equipo entero se hizo figura y consiguió lo que parecía casi imposible.

ANÁLISIS

El “rojo” de Soria logra la hazaña

Ricardo Bajo H.

Periodista

Me dice Mauricio Soria antes de los penales: “en la ida no había visto al equipo de Portugal, no pude ver sus partidos anteriores pero esta noche fue otra cosa”. Y es verdad. “El loco” supo leer el partido y acertó en la estrategia demostrando la valía del entrenador boliviano. Wilstermann rozó la perfección, se atrevió a quitarle la pelota a Bolívar en su casa, pobló la mitad de la cancha, sin renunciar nunca al ataque, a la contra, jugando con tres delanteros. En el “aviador” brillaron todos a gran altura, como si se tratase de una final de torneo liguero. “Wilster” está con bronca y rabia después de una temporada en el infierno de la “B”. Y eso se nota. Con un equipo totalmente renovado, inmerso en medio de la pretemporada, el “rojo” vuelve para decir a la Bolivia futbolera que nunca debió irse. Soria, sin apenas tiempo, ha sabido conectar con un plantel veterano y joven, que tiene un esqueleto armado, sólido y práctico. En el arco, posee un arquero ganador, espectacular, tapador, que primero colocó al equipo en la final y luego volvió a atajar tres penales: Suárez, alias “Chila”, se perfila como el guardavallas de la selección. Con Azkargorta en el Siles, tomando buena nota. En la zaga central, la dupla Zenteno-Zanotti (la doble “Z”) es una garantía total –el exAurora brilló a gran altura y el argentino que anuló a Lizio se destapa como la mejor contratación liguera. En el medio dos veteranos (Rojas y Nico Suárez) ahogaron las individualidades de Bolívar y por fuera Andrada y Gerson marcaron y se proyectaron para conectarse con el tridente de ataque (Andaveris, Di Franchesco y Salinas). Lucas Di Franchesco fue la estrella del partido, cambió posiciones con el yungueño y asistió a sus dos compañeros de ataque. Sacrificio y mística roja. En Bolívar sobró confianza y Portugal vio las falencias de un grupo muy endeble en lo anímico. La “Academia” sigue teniendo una gran falencia: sin Ferreira, no tiene gol. El “avión” ha vuelto.

Fuente: Opinión

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