Bolivia

Bolivia

Ritual ancestral La cacharpaya a las almas clausura su visita anual

Cientos de familias cochabambina despidieron ayer a las almas de sus seres queridos en sus domicilios con escenificaciones y chicotazos, mientras que en los cementerios, y con más libertad afuera de ellos, los dolientes realizaron la tradicional cacharpaya  con rezos, flores, alimentos, música y baile.

Una serie de rituales marcaron la despedida de la fiesta de Todos Santos en la ciudad y en las provincias. Como de costumbre el volcado del mast’aku  o mesa de ofrendas para el muertito visitante arrancó después de mediodía. Sin duda una de las tradiciones de antaño que aún perdura en lugares como La Maica, al sur de la ciudad, es la despedida del alma del difunto con una escenificación.

El ritual congrega a familiares y vecinos, quienes dan rienda suelta a su creatividad y emociones al momento de representar sus papeles.

Los celebrantes relataron que el alma del difunto debe ser representada por un familiar y que el elegido debe utilizar los manteles y otros adornos del mast’aku  como vestuario.

 

Posteriormente “el alma” se acerca a sus hijos y pareja para preguntar por sus actos y sus pertenencias y castigar a chicotazos (simulados) a quien no se habría “portado bien”, de acuerdo al testimonio de los comunarios.

Tras los reclamos, el alma del difunto recomendaría a sus familiares y huye del lugar para evitar que los familiares le devuelvan el castigo.

La escenificación de la cacharpaya  usualmente se realiza a un año de la muerte del difunto, de acuerdo a la tradición y posterior a ello recién las familias acuden a los campos santos.

En ese contexto, el Cementerio General de Cochabamba congregó a decenas de dolientes, quienes acudieron a visitar los nichos de sus seres queridos para recordarlos con flores, mariachis y otras ofrendas. A diferencia de otros lugares, en la ciudad los controles para evitar el ingreso de bebidas alcohólicas al cementerio fueron intensos.De acuerdo con la tradición, los difuntos llegaron el 1 de noviembre y permanecen durante 24 horas en el mundo de los vivos.

 
 
 
Scroll al inicio